Mejorar la competitividad de las empresas desarrollando talento

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Por Raquel Agudelo Q., Directora de Desarrollo de Negocio para Colombia de élogos Surlatam

(11/09/2017) El reciente informe ‘Índice Global de Competitividad de Talento 2017’, desarrollado por Adecco, en conjunto con la escuela de negocios Insead y el Human Capital Leadership, ubica a Colombia en la posición 71° a nivel global y sexta en América Latina, entre 118 países analizados.

El top 5 del ranking que mide la habilidad de los países para hacer crecer, atraer y retener talento, convirtiéndolo en una herramienta actualizada para la toma de decisiones que impulsen la competitividad del talento en las empresas, señala que las personas y las organizaciones deben adaptarse a un ambiente laboral en el cual el ‘know-how’ tecnológico, las habilidades de los trabajadores, la flexibilidad y la colaboración, sean las claves del éxito, en ambientes de trabajo con niveles jerárquicos horizontales, que se presentan como la nueva norma de liderazgo.

“El rápido avance de la automatización y la inteligencia artificial es la fuente de los cambios más drásticos en la manera que vivimos y trabajamos”, señaló Joan Solans, CEO de Adecco Colombia, con motivo de la presentación del reporte, advirtiendo que la transición será dura. “A medida que la realidad de los profesionales multi-carrera se convierte en la norma, los trabajadores deben impulsar la empleabilidad comprometiéndose con el aprendizaje permanente”, enfatizó.

Estos resultados ponen un punto de atención para todas las organizaciones colombianas, de cara a no perder competitividad en relación a otras economías latinoamericanas. Más aún cuando Colombia tiene el objetivo es ser la tercera economía de América Latina para el 2025 y la tercera más competitiva en el 2032. Un objetivo realizable, si consideramos indicadores como el Global Innovation Index, que evalúa las economías más innovadoras de 128 países, en cuya edición 2017 Colombia quedó en el 65° lugar, subiendo 25 posiciones respecto de 2010. Pero cuyo pronóstico también está supeditado a incrementar los niveles de desarrollo del talento.

Para mejorar la competitividad y los resultados de negocio, las empresas colombianas deben desarrollar estrategias de formación que garanticen la actualización constante de sus recursos humanos y su adaptabilidad a los cambios que impone la Cuarta Revolución Industrial a nivel productivo y laboral.

Es clave que las mismas compañías asuman como responsabilidad propia la capacitación permanente de sus trabajadores, evitando que sean ellos quienes deban gestionarse su formación en forma independiente y por fuera de la empresa.

Si una organización se compromete con la gestión del talento de sus colaboradores, se asegurará contar con una estrategia integral de capacitación orientada a la mejora de resultados, pudiendo evaluar el desempeño de cada persona y personalizar la formación de cada empleado de acuerdo a sus necesidades y a lo que espera la empresa de él.

Como parte de una estrategia efectiva de formación corporativa y atendiendo a la realidad contextual de baja competitividad que plantean informes como el elaborado por Adecco, las empresas colombianas deben considerar la implementación del modelo de Escuelas de Aprendizaje, que permite a las grandes corporaciones lograr economías de escala y asegurar que sus colaboradores tengan las competencias necesarias para cumplir los objetivos de negocio de cada organización.

Las compañías que no se aboquen decididamente con el desarrollo del talento de sus recursos humanos, comprometerán la obtención de resultados y su crecimiento, poniendo en riesgo su supervivencia y viabilidad.

Por el contrario, las organizaciones que asuman como propio el desafío de reconvertir profesionalmente a sus colaboradores, contarán con una ventaja competitiva que les permitirá mejorar su competitividad.

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