Universidades Corporativas: la importancia de crear una cultura de capacitación empresarial

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Por Raquel Agudelo Q., Directora de Desarrollo de Negocio para Colombia de élogos SurLatam

(30/4/2018) El modelo de Universidades Corporativas apoya a las empresas para optimizar sus iniciativas de capacitación, con miras a mejorar los índices de cumplimiento de sus objetivos de negocio y estrategia, en un contexto laboral altamente competitivo, dinámico y evolutivo, donde empresas y profesionales deben adaptarse en forma constante a los cambios que experimenta el mercado.

Sin embargo, tomar la decisión de implementar una Universidad Corporativa no es suficiente para que el modelo tenga éxito. Complementariamente, las compañías deben desarrollar estrategias tendientes a que sus ejecutivos y colaboradores acepten el modelo, lo apropien y luego lo utilicen en beneficio de su desempeño y el cumplimiento de los objetivos de la organización.

Grandes y medianas empresas suelen tener universidades corporativas, o portales con un repositorio de contenidos en distintos formatos (cursos online, videos, podcast, foros, etc.), pero el problema por el cual el modelo no se termina de consolidar reside en que los empleados no usan los recursos disponibles, a menos que estén obligados a hacerlo por un objetivo de desempeño o por una solicitud del responsable de su área de trabajo.

La clave no pasa sólo por tener una súper universidad empresarial o un instituto corporativo dotado con una gran cantidad de recursos -que son absolutamente necesarios-, sino también en pensar cómo conectar las necesidades de las personas y de la empresa con la iniciativa. Y, a partir de allí, crear una cultura organizacional que le de sustento, fomentando la automotivación y la autorregulación emocional de su talento humano.

Es preciso ir a lo simple, tener acciones de impacto personal y emocional para lograr esa conexión con los recursos disponibles. Algo que definitivamente depende de las personas y no de la tecnología.

Se trata de lograr el denominado engagement, que permita conectar con el modelo, a partir del entendimiento de los beneficios que brindará a través de la capacitación:

  • A los trabajadores, la posibilidad de reciclarse y reconvertirse profesionalmente, de acuerdo a las exigencias de un mercado laboral cambiante, y los requerimientos que plantean las nuevas modalidades de producción y comercialización. Es decir, gestionar su propia empleabilidad.
  • A los ejecutivos, la oportunidad de mejorar el rendimiento de sus respectivas áreas y contribuir al cumplimiento de los resultados de negocio de la empresa, optimizando recursos y garantizando la adaptabilidad de la fuerza de trabajo a la evolución que plantea la economía.

En este contexto, los líderes y directivos no pueden perder de vista que esa conexión emocional de los colaboradores con el modelo, que les permitirá mejorar su desempeño y gestionar su vigencia profesional, debe existir y fomentarse, ser parte de la cultura organizacional, para lograr empleados fidelizados y automotivados que -en definitiva- puedan brindar todo su potencial y lograr el cumplimiento de los objetivos de negocio de la organización.

Como señala el reporte Workplace Learning Report 2018 de Linkedin Learning, la participación de los gerentes de una organización en los procesos de capacitación es un ingrediente crítico para aumentar el compromiso de los empleados con el aprendizaje, alentándolos a involucrarse con los programas formativos, dando a conocer los recursos disponibles y hablando sobre la cultura del aprendizaje y sus beneficios, entre otras razones.

Si los empleados no pueden encontrar el tiempo para aprender, el informe plantea reducir la fricción, acercándose a los colaboradores a través de las plataformas que ya están utilizando, y atendiendo sus preferencias. En este sentido, el estudio de Linkedin Learning destaca que al 68% de los empleados corporativos le gustaría aprender en el ámbito laboral, al 58% aprender a su propio ritmo, y al 49% aprender en el momento de la necesidad. Además, revela que el 94% permanecería en una compañía por más tiempo si invirtiera en su desarrollo profesional.

Teniendo en cuenta todos los factores mencionados, si el modelo de Universidad Corporativa es eficientemente implementado, proporciona una experiencia de aprendizaje innovadora, con resultados medibles en forma transparente y concreta.

Pero para que la implementación de un modelo de Universidad Corporativa sea exitosa, debe:

  1. Adaptarse a la realidad, necesidades y objetivos de cada organización
  2. Permitir planificar, administrar y controlar todos los esfuerzos de capacitación de una empresa
  3. Gestionar las prioridades, presupuestos, recursos y disponibilidad del personal de una organización, como así también de los colaboradores externos.

Es vital que cada organización diseñe una estrategia de capital humano de acuerdo a sus necesidades, implementando un modelo de Universidad Corporativa que se adapte a las circunstancias particulares de su operación, su presupuesto y los objetivos de negocio que tiene por delante; y que, a través de la implementación de Escuelas de Aprendizaje, de una respuesta adecuada a los desafíos que se le presentan.

Consúltenos cómo podemos apoyarle para implementar el modelo de Universidad Corporativa en su empresa y sus Escuelas de aprendizaje para potenciar sus proyectos de capacitación y desarrollo: /contacto/

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